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¿Qué es un seguro de caución?

seguro-caucion

El seguro caución se utiliza cuando dos partes firman un contrato y una exige a la otra que garantice de alguna manera que cumplirá con las obligaciones que aparecen en el texto que van a firmar.

El seguro de caución, también conocido como seguro de garantía, pretende blindar el cumplimiento de las obligaciones del tomador del seguro (el cliente) hacia un tercero (beneficiario). En el caso de que el tomador del seguro incumpla sus compromisos contractuales o legales, la aseguradora se encargará de indemnizar al beneficiario por los daños causados.

¿Para qué sirve un seguro de caución?

Los seguros de caución se utilizan cuando una de las partes contractuales exige una garantía de cumplimiento de las obligaciones de otra, es decir, es una cobertura frente al incumplimiento, un colchón por si pasa algo, básicamente. Supone una alternativa a los avales bancarios y otros formatos de depósito o fianza.

De este modo, como en cualquier otro seguro, una vez pagada la prima a la compañía aseguradora, el tomador tiene recursos financieros disponibles que otros modelos garantes no le permitirían

Como veremos más adelante, esta es una ventaja especialmente importante para las empresas, para quienes tener un activo circulante es esencial.

Diferencias entre el seguro de crédito y caución

Es habitual confundirlos. Ciertamente, el seguro de crédito y el seguro de caución se asemejan en lo esencial: buscan garantías ante una hipotética situación de impago. Sin embargo, presentan importantes diferencias:

  • ¿De quién parte el interés?  El seguro de caución parte de la exigencia al deudor de ofrecer una garantía de cumplimiento de ciertas obligaciones. Por su parte, el seguro de crédito busca cubrir el riesgo de insolvencia del deudor frente al impago de sus propios deudores.
  • ¿Quién es el asegurado? En el seguro de caución, el asegurado es el beneficiario, es decir, la persona a quien la aseguradora deberá pagar en caso de incumplimiento del tomador del seguro. En los seguros de crédito, el beneficiario y el tomador son la misma persona.

Ejemplos de seguro de caución

Los seguros de caución son una modalidad muy habitual en las contrataciones con la Administración Pública. También son muy recurrentes entre empresas importadoras y para la emisión de garantías en el extranjero.

Como veíamos antes, este formato garante ofrece la importante ventaja de no implicar una pérdida del flujo efectivo de quien lo suscribe.

Estos son algunas de las situaciones donde es más habitual contratar un seguro de caución:

  • Contratos con administraciones públicas.
  • Contratos entre empresas.
  • Gestión de garantías a favor de un tercero.
  • Consolidación de cantidades o amarre.
  • Garantías de mantenimiento.
  • Licitaciones y ofertas.
  • Ejecuciones de contrato.
  • Garantías aduaneras.
  • Garantías en la compraventa de inmuebles.
  • Anticipos de subvenciones.

Como vemos, los seguros de caución son muy habituales, fundamentalmente, en el ámbito profesional. De hecho, en muchos casos, la ley exige su contratación para cumplir con las debidas cautelas.

En definitiva, la finalidad de este tipo de seguros es servir de garantía adicional en las relaciones jurídicas, como un refuerzo a las obligaciones contractuales.

Para entenderlo mejor, veamos un ejemplo práctico y muy habitual. Un ayuntamiento abre un concurso público para la adjudicación de una obra. De acuerdo con la Ley de Contratos con Administraciones Públicas, la empresa adjudicataria debe presentar garantías de que el servicio se desarrollará en las condiciones que se hayan especificado en el contrato.

Para esto, habitualmente, las empresas recurren a los seguros de caución. En caso de incumplimiento por parte de la constructora, el ayuntamiento exigirá una indemnización por los perjuicios causados, de la que se hará cargo la aseguradora.

Entre las empresas privadas también es frecuente la contratación de seguros de caución, pero no es un requisito preestablecido.

Tipos de garantías en los seguros de caución

Un seguro de caución puede usarse con diferentes fines, según el tipo de garantía que se busque. Estas son algunas de las más comunes:

  • Garantías de ejecución: entre las más habituales. Aseguran la indemnización en caso de que el tomador incumpla sus plazos contractuales de ejecución.
  • Garantía de tránsito aduanero: las autoridades aduaneras pueden exigir este tipo de garantías para asegurar el pago de las deudas tributarias.
  • Garantía de calidad: aplicable, generalmente, a contratos de suministro, gestión u obra. Buscan afianzar el servicio prestado para que cumpla con la calidad prevista y el tiempo estimado.
  • Garantía de oferta para concursos y subastas. 
  • Garantía de anticipo: aplicable a contratos de obra, esencialmente, cuando se recibe un anticipo pactado. La finalidad es que dicho anticipo se destine a la función prevista.

Seguros de caución: ventajas

  • No requieren inmovilizar capital.
  • La Central de Riesgos del Banco de España (CIRBE) no lo contempla como riesgo, por lo que no influye en otras líneas de crédito.
  • Permite una mayor solvencia económica. Lo cual redunda en mayores posibilidades de expansión de negocio.
  • El seguro es un gasto deducible en la cuenta de explotación.
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¿Qué es un seguro de caución?

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El seguro caución se utiliza cuando dos partes firman un contrato y una exige a la otra que garantice de alguna manera que cumplirá con las obligaciones que aparecen en el texto que van a firmar.

El seguro de caución, también conocido como seguro de garantía, pretende blindar el cumplimiento de las obligaciones del tomador del seguro (el cliente) hacia un tercero (beneficiario). En el caso de que el tomador del seguro incumpla sus compromisos contractuales o legales, la aseguradora se encargará de indemnizar al beneficiario por los daños causados.

¿Para qué sirve un seguro de caución?

Los seguros de caución se utilizan cuando una de las partes contractuales exige una garantía de cumplimiento de las obligaciones de otra, es decir, es una cobertura frente al incumplimiento, un colchón por si pasa algo, básicamente. Supone una alternativa a los avales bancarios y otros formatos de depósito o fianza.

De este modo, como en cualquier otro seguro, una vez pagada la prima a la compañía aseguradora, el tomador tiene recursos financieros disponibles que otros modelos garantes no le permitirían

Como veremos más adelante, esta es una ventaja especialmente importante para las empresas, para quienes tener un activo circulante es esencial.

Diferencias entre el seguro de crédito y caución

Es habitual confundirlos. Ciertamente, el seguro de crédito y el seguro de caución se asemejan en lo esencial: buscan garantías ante una hipotética situación de impago. Sin embargo, presentan importantes diferencias:

  • ¿De quién parte el interés?  El seguro de caución parte de la exigencia al deudor de ofrecer una garantía de cumplimiento de ciertas obligaciones. Por su parte, el seguro de crédito busca cubrir el riesgo de insolvencia del deudor frente al impago de sus propios deudores.
  • ¿Quién es el asegurado? En el seguro de caución, el asegurado es el beneficiario, es decir, la persona a quien la aseguradora deberá pagar en caso de incumplimiento del tomador del seguro. En los seguros de crédito, el beneficiario y el tomador son la misma persona.

Ejemplos de seguro de caución

Los seguros de caución son una modalidad muy habitual en las contrataciones con la Administración Pública. También son muy recurrentes entre empresas importadoras y para la emisión de garantías en el extranjero.

Como veíamos antes, este formato garante ofrece la importante ventaja de no implicar una pérdida del flujo efectivo de quien lo suscribe.

Estos son algunas de las situaciones donde es más habitual contratar un seguro de caución:

  • Contratos con administraciones públicas.
  • Contratos entre empresas.
  • Gestión de garantías a favor de un tercero.
  • Consolidación de cantidades o amarre.
  • Garantías de mantenimiento.
  • Licitaciones y ofertas.
  • Ejecuciones de contrato.
  • Garantías aduaneras.
  • Garantías en la compraventa de inmuebles.
  • Anticipos de subvenciones.

Como vemos, los seguros de caución son muy habituales, fundamentalmente, en el ámbito profesional. De hecho, en muchos casos, la ley exige su contratación para cumplir con las debidas cautelas.

En definitiva, la finalidad de este tipo de seguros es servir de garantía adicional en las relaciones jurídicas, como un refuerzo a las obligaciones contractuales.

Para entenderlo mejor, veamos un ejemplo práctico y muy habitual. Un ayuntamiento abre un concurso público para la adjudicación de una obra. De acuerdo con la Ley de Contratos con Administraciones Públicas, la empresa adjudicataria debe presentar garantías de que el servicio se desarrollará en las condiciones que se hayan especificado en el contrato.

Para esto, habitualmente, las empresas recurren a los seguros de caución. En caso de incumplimiento por parte de la constructora, el ayuntamiento exigirá una indemnización por los perjuicios causados, de la que se hará cargo la aseguradora.

Entre las empresas privadas también es frecuente la contratación de seguros de caución, pero no es un requisito preestablecido.

Tipos de garantías en los seguros de caución

Un seguro de caución puede usarse con diferentes fines, según el tipo de garantía que se busque. Estas son algunas de las más comunes:

  • Garantías de ejecución: entre las más habituales. Aseguran la indemnización en caso de que el tomador incumpla sus plazos contractuales de ejecución.
  • Garantía de tránsito aduanero: las autoridades aduaneras pueden exigir este tipo de garantías para asegurar el pago de las deudas tributarias.
  • Garantía de calidad: aplicable, generalmente, a contratos de suministro, gestión u obra. Buscan afianzar el servicio prestado para que cumpla con la calidad prevista y el tiempo estimado.
  • Garantía de oferta para concursos y subastas. 
  • Garantía de anticipo: aplicable a contratos de obra, esencialmente, cuando se recibe un anticipo pactado. La finalidad es que dicho anticipo se destine a la función prevista.

Seguros de caución: ventajas

  • No requieren inmovilizar capital.
  • La Central de Riesgos del Banco de España (CIRBE) no lo contempla como riesgo, por lo que no influye en otras líneas de crédito.
  • Permite una mayor solvencia económica. Lo cual redunda en mayores posibilidades de expansión de negocio.
  • El seguro es un gasto deducible en la cuenta de explotación.